POOLS: Cuando convergen tus fobias y el concepto liminal
El mejor terror es el que deja todo a tu imaginación.
Cuando un juego se mete con tus fobias, sabes que será bueno. Y escúchenme: es el mejor juego con concepto liminal que he jugado. Se llama Pools y, honestamente, el nombre me parecía simplón. Pensé que estaría demasiado enfocado en albercas… hasta que no.
El primer nivel le hace muchísimo honor al nombre. Caminas, atraviesas piscinas que parecen inofensivas, te pierdes, sigues caminando, hasta llegar a aguas profundas y rincones completamente oscuros. Al principio todo luce inocente: toboganes, patos de hule, pasillos fluorescentes vestidos de azulejos y agua, mucha agua… pero algo no se siente bien. No hay nadie y, aun así, no puedes dejar de sentir que alguien te viene pisando los talones
Conforme avanzas, el juego empieza a meterse directo con tus fobias: abismos, profundidades, espacios gigantes, figuras enormes, lugares reducidos y oscuridad absoluta. Hubo momentos donde literalmente tenía que forzarme a cruzar zonas oscuras sin siquiera saber si había superficie donde pisar. Y sí, me caí múltiples veces por eso.
Hay habitaciones donde solo existen reflejos de luces sobre los azulejos; de verdad, este juego es un viajesote. Mientras más avanzaba, más incómoda e inquieta me sentía. Y ya muy avanzado el juego, de “pools” no tiene nada. El agua sigue presente en distintos formatos, pero el juego se transforma en otra cosa muchísimo más perturbadora.
Hubo una parte donde tuve que pausarlo para tocar pasto. Estaba nadando en una profundidad oscura e inquietante mientras veía un rostro enorme hundido más al fondo. No sabía hacia dónde dirigirme y, muy en contra de mi voluntad —casi tapándome los ojos— me acerqué para investigar si el camino era por la boca de esa cabezota. Resultó que no era por ahí y solo me dejó con un pánico completamente innecesario.
Y justo a esto me refiero cuando digo que, aunque sea un juego donde “solo caminas”, tiene todas las herramientas para cagarte de miedo.
Lo mejor del concepto liminal es que no hay ninguna explicación, solo preguntas: ¿dónde estoy?, ¿quién construyó esto?, ¿es el purgatorio?, ¿de verdad es infinito?, ¿qué esconde la oscuridad? Y Pools entiende perfectamente eso. Además de tener gráficos excepcionales y muy realistas, sabe cómo hacerte sentir incómodo usando puro material audiovisual. Los sonidos están súper bien logrados.
Aquí no hay monstruos ni entidades, nadie te persigue ni quiere desvivirte, no hay armas ni peligros aparentes. Y aun así, Pools se siente muchísimo peor.
¿Te imaginas terminar en un lugar así? Atrapado para toda la eternidad en espacios bizarros, infinitos y sin ninguna explicación. El mejor terror es el que deja todo a tu imaginación.
Cuéntame, ya lo jugaste?