Testimony: Night Underground — Anécdotas de terror hechas videojuegos
¿Te imaginas que tu anécdota de terror sea convertida en un videojuego?
Testimony es una antología de historias de terror reales de la comunidad. Hasta ahora van dos episodios y ya tuve la oportunidad de jugar el más reciente: Testimony: Night Underground. Y me encantó.
En esta historia nos ponemos en la piel de Mandy, una joven que acompaña a su amiga Alice a unos túneles secretos para crear contenido para sus redes. Mandy carga su cámara para apoyar con material fotográfico, pero lo que comienza como una simple aventura se convierte en una pesadilla cuando, en las profundidades del subsuelo, se desarrolla un evento inesperado.
Amigos, este es un juego independiente, y si algo hemos aprendido es que los juegos indie suelen tener muchísima alma, pasión y creatividad. Y 1 Simple Game, estudio 100% mexicano, definitivamente no es la excepción.
Es admirable cómo, incluso tratándose de un episodio corto, logran encapsular tan bien una historia llena de tensión y una sensación de claustrofobia. El diseño de sonido me hizo brincar en varias ocasiones, y honestamente hubo momentos en los que volteaba hacia mis espaldas porque de verdad sentía que algo me venía pisando los talones todo el tiempo.
Aunque el juego sigue una estructura lineal y avanzas guiado por la narrativa, hay momentos en los que es muy fácil perderte y sentirte completamente consumido por la oscuridad. Apenas cuentas con una lámpara y el flash de tu cámara fotográfica para orientarte, y eso hace que la tensión nunca desaparezca.
Me encanta cuando un juego logra sorprenderme con un buen plot twist, y honestamente el giro de esta historia no me lo veía venir para nada. Por momentos me recordó muchísimo a Mouthwashing, especialmente por la manera en que utiliza el sonido y la narrativa como piezas clave para mantenerte incómodo y sacarte unos buenos sustos.
Y aunque se trata de un episodio corto, conecté muchísimo con el terror de Mandy, la protagonista. Qué valor para meterse a lugares oscuros, abandonados y prohibidos.
No te quiero contar mucho de su trama, pero el juego prácticamente te guía solo a través de su narrativa, sin necesidad de explicarte demasiado, y ustedes saben que ese es justo el tipo de terror que más me gusta: el que deja preguntas, el que alimenta tu imaginación y te obliga a completar los agujeros por tu cuenta.
Y lo mejor de todo es que estas historias no son inventadas. Están basadas en anécdotas reales enviadas por la comunidad, y tú también puedes compartir la tuya para que eventualmente la conviertan en una experiencia jugable.
¿Cuál historia de terror que hayas vivido te gustaría que la convirtieran en videojuego?
Tengo dos códigos para regalar, corre a Instagram para participar.