Reseña: Crimson Desert: ¿El juego más extenso del año?
EL JUEGO MAS INFINITO
Apenas le dediqué unas decenas de horas y todavía siento que voy gateando. El juego más abrumadoramente amplio que he jugado. No es el más extenso, pero sí el más denso. Su mapa es absurdamente grande, he leído testimonios de jugadores que llevan 100 horas y aún siguen en Hernand, solo uno de los cinco continentes de Pywel.
En lo que llevo de juego he detectado algunos juegos de los que es evidente que toma inspiración: The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom, Red Dead Redemption Y Skyrim. Si te gustan estos tres juegos, mira Crimson Desert como la combinación perfecta.
Eres Kliff, líder de los Greymanes. Una emboscada ataca su campamento terminando con muchos de los miembros y dejándolos dispersos por todo el continente. Los responsables son los Osos Negros, por lo que la venganza sera un motivación importante en esta aventura. Pero a lo largo de la historia te encontrarás con más conflictos importantes que te mantendrán muy ocupado por aproximadamente unas 500 horas. Uno de tus objetivos principales será ir encontrando a los sobrevivientes de Greymanes.
El inicio empieza un poco cursi haciendo acciones de benevolencia a los aldeanos, ayudando a niños a bajar a su gato del techo, rescatando a una dama en apuros o dándole sacos de monedas a los pobres. Pero todo comienza a ponerse más interesante con las misiones principales que vas activando conforme avanzas. Las primeras horas sirven para enseñarte el combate profundo y su sistema de habilidades elementales. No solo tendrás tu espada y diversas armas letales para luchar, también obtendrás poderes elementales como trueno, fuego, hielo y viento, estos los consigues resolviendo acertijos en el Abismo todo un trip aparte que parece un sueño febril. Debo decir que en toda esta parte no podía dejar de pensar en Tears of the Kingdom por sus islas flotantes, simbología críptica, un lazo para mover bloques y mecanismos y el poder saltar desde grandes alturas.
También podrás explorar montando tu caballo y al mismo tiempo tener conversaciones con otros personajes, muy similar a Red Dead Redemption. Incluso los puntos de interés en el mapa son muy parecidos.
La comida en este juego es de los sistemas más complejos que aun no he logrado dominar ni entender, existen muchísimas recetas esparcidas por todo el mundo. Pero hasta ahora no he querido adentrarme y prefiero seguir comiendome mis cereales y carnita asada.
Todo esto para decir que Crimson Desert me está encantando, y honestamente solo quiero sentarme y perderme en él durante horas y horas. Es un juego enorme, de esos que te absorben por completo en su mundo, te dejan maravillado con sus paisajes majestuosos y hacen que termines encariñándote con cada uno de sus personajes.
¿Ya lo estás jugando? Cuéntame tu opinión.